recorrido

Sala de máquinas

El broche de oro. La razón de todo lo que fue y es  Molet. La generación hidráulica que proveía de energía eléctrica barata para la fabricación del carburo de calcio a compienzos del siglo XX, época inicial donde la Compañía Molet de Carburo de Calcio instaló en el año 1902 un generador de orígen alemán Siemens Shuckert junto con una turbina Amme Giese & Kone Gen.

Posteriormente, cuando la empresa es vendida en 1909 a la Cía. General de Electricidad, ésta resuelve la ampliación (cerca de 1912) de la central incorporando dos generadores Brown Boveri (ABB en la actualidad) con sus correspondientes turbinas Escher Wyss, todo  de fabricación suiza.

El conjunto se mantuvo en servicio hasta el año 1959, momento en que tanto la generación de Molet como la de Bamba es reemplazada por los 24 megavatios provistos por las cuatro máquinas de la Central San Roque.

Junto con el agua que dejó de abastecer a Molet llegaron décadas de abandono, robos, destrozos y olvido.

Varios intentos de convertirla en museo fracasaron tan rápido como dieron comienzo.

Felizmente hoy la Usina Museo Molet es una realidad que homenajea a los pioneros, a los que soñaron, a los que invirtieron sus dineros y a los que con su trabajo diario ayudaron a mejorar la calidad de vida de los cordobeses.

El conjunto fue cuidadosamente limpiado y pintado, reconstruyéndose sectores completos.

Simultáneamente se continúa con la búsqueda de datos técnicos perdidos por el paso del tiempo y el descuido.

Una parte importante de la historia de los cordobeses ha sido recuperada.